lunes, marzo 25, 2013
Relato mio en "MInicuentos por la Identidad III"
DOS DESCONOCIDOS
En la esquina están juntos abuela y nieto. Luego el semáforo mostró su color verde y ellos, como dos desconocidos, se cruzaron por la senda peatonal.
domingo, marzo 03, 2013
ACCIDENTE ESPACIAL
Primero el golpe, el impacto contra la superficie de Marte, luego el calor de
las llamas.
La
nave se derretia por el fuego y Walter no se podia concentrar en otra cosa que no fuera ese penetrante/insoprtable dolor en su cara y
sus ojos que eran como dos nubes prontas a llover, que no lo dejaban ver con claridad.
Se
sentían asustados y se presumían solos.
-
No tan solos – señaló a los que se acercaban amenazantes
-
¿Qué son? Preguntó Walter forzando la vista
-No
sé, son un algo.
Enzo
dirigió la mirada hacia la nave casi destruida, luego la desvió
hacia su compañero que trastabillante intenta caminar hasta quienes
se acercaban.
-
Somossss amiiiigosssss
-Veniiimoos
en sooon de pazzz-, hablaban deletreando, por alguna razón se suele
pensar que si no conocemos cómo habla la otra persona, si alargamos
las sílabas, de esta manera sí nos hacemos comprender.
Como
respuesta el líder disparó directamente a la rodilla de Walter.
-
Venimos de la Tierraaaa-, pudo decir, aún herido.
-
¿Planeta Tierra?-, preguntó el líder.
-
Si-, contestó Walter, sin deletrear.
-
Oh, Tierra… Maradona-, dijo el líder.
Les
perdonaron la vida aunque quedaron prisioneros y cada noche deben
contar alguna genialidad del 10, sin inventar ni repetir.
En
eso deben andar por estas horas, narrando jugadas, goles, tacos y
hasta derrotas para poder estirar sus vidas un día más, una
gambeta más.
domingo, diciembre 23, 2012
Combatir el Ocio
Escribo en la semipenumbra de mi sótano, ya no por la necesidad de la oscuridad sino por el acostumbramiento, que intenta ser un alivio al espanto, sólo es eso, un intento.
Esta diminuta luz me fue acompañando y arruinando la vista durante años, estos años, en los que escribir algo fuera del ámbito laboral era castigado pero no por el poder central con su pantalla, sino por otro poder mas cercano y cotidiano, los años 2000 quedaron muy atrás. Ahora vemos la pantalla que recorre calles vigilando nuestro andar, aunque no solamente ella, no solamente los monitores , no solamente los robots de seguridad. hay muchos conciudadanos que aman comportarse como una pantalla vigiladora, como un robot…
Recuerdo cuando se detuvo mi deslizante en las coordenadas que en algún momento se llamara avenida 18 de Julio y calle Yaguarón, (yo era una de las pocas personas que las llamaba por su nombre antiguo) en el visor comercial pude ver la revista, mis amigas la coleccionaban, esto me dio curiosidad, pero igual resistí y no la compré .
Lo que más me llamó la atención fue el título Como combatir el ocio , traía consejos para no quedarse ni un segundo sin hacer algo productivo, consejos prácticos, simples ,peligrosos.
Sentí un primer impulso para comprarla, pero cosa rara en mí, no obré impulsivamente, no llené el cupón de suscripción, a pesar de mi abstención las suscripciones crecieron a un ritmo exagerado, esa exageración que ocupa el lugar que el asombro deja libre a la intolerancia.
De ese grupo salió el primer comando de lucha anti-ocio que se dedicó a atacar de forma violenta a todo aquel que a su muy particular juicio, o estaba haciendo nada , como si se supiera, o no estaba pensando en nada, como si se pudiera.
A mí personalmente me tocó presenciar una masacre en el Parque ELECTRO 1 que antes se llamara Parque Rodó, ahí el comando irrumpió brutalmente y comenzaron a golpear a todo aquel que estuviera sentado, lastimaron a un anciano que en la desesperación sin darse cuenta que se auto-incriminaba., con las fuerzas que tenía gritaba: "déjenme, no estaba haciendo nada".
Una señora pudo salvar de casualidad a su bebe y salir corriendo, cosa que se lo permitieron porque la corrida tenía una razón de ser, la de escapar.
Los termos y mates eran estrellados contra el piso, luego del desastre, el comando se retiró y cómo no había registro de en audio de antiguas marchas de guerra, entonaban la que uno de sus componentes recordaba, es así que se despedían vociferando su distintivo feroz: E, oé, salchicha con puré, E, oé, salchicha con puré.
Luego de esta situación tan absurda como desagradable comencé mis primeros contactos con la RESISTENCIA, que no era más que un grupo de personas escondidas en sótanos juntándose para hacer lo que afuera se denominaba como nada; escuchaban música, se quedaban sentados, escribían, leían un libro-cosa que también es repudiada por este grupo- mirá para los costados y si no ves personas desencajadas gritando E oé, salchicha con puré, seguí leyendo-. vi como simplemente charlaban entre amigos, o alguien se quedaba durante horas mirando un rostro amado .
De uno de esos sótanos salió el lema que nos acompañó, era parte de un poema de alguien que curiosamente en algún momento se dedicó a escribirlos, el poema decía NI A IRSE NI A QUEDARSE; RESISTIR....así es que frente a una redada violenta, las personas decidían entre irse, quedarse o resistir; que es mejor.
En la semioscuridad de mi sótano puedo apreciar la foto de mi madre a la que raptaron hace cinco años cuando estaba jugando al solitario, mi esposo en cambio se fue para formar parte del comando al que el gobierno de la pantalla de control, no logró desactivar, pero se animó a denominarlo como clandestino.
Con estas dos maneras de no estar traté de convivir todo ese tiempo, pero si se hubiese tratado solamente de ausencias, quizás lo podría haber sobrellevado mejor, pero a la pérdida no pude acostumbrarme jamás.
El único entretenimiento que era respetado por este montón de personas enojadas con el no-hacer , era el fútbol ,que es transmitido por los monitores emplazados en cada esquina, nunca falta quienes comentan que antes se tenían que trasladar a lugares llamados estadios para poder ver un gol, si es que goles se convertían en ese partido, claro está
En estos momentos es tanto el miedo que se tiene al encontrarse sin tener nada para hacer, que cada uno tiene su actividad programada cuestión de ocupar cada instante, cada momento, sin resquicio par la sorpresa, como si se pudiera.
El comando se dividió, algunos, al haber casi exterminado el ocio, se dedicaron a sentirse indignados por otras razones, pero están quienes siguen adelante con la empresa de combatir a los que se encuentren ociosos, por eso, de vez en cuando se escucha un resonar de voz en cuello entonando E oe, salchicha con puré, al oír ese grito de guerra las personas comienzan a irse, otras se quedan y estamos los que decidimos resistir...que es mejor.
Esta diminuta luz me fue acompañando y arruinando la vista durante años, estos años, en los que escribir algo fuera del ámbito laboral era castigado pero no por el poder central con su pantalla, sino por otro poder mas cercano y cotidiano, los años 2000 quedaron muy atrás. Ahora vemos la pantalla que recorre calles vigilando nuestro andar, aunque no solamente ella, no solamente los monitores , no solamente los robots de seguridad. hay muchos conciudadanos que aman comportarse como una pantalla vigiladora, como un robot…
Recuerdo cuando se detuvo mi deslizante en las coordenadas que en algún momento se llamara avenida 18 de Julio y calle Yaguarón, (yo era una de las pocas personas que las llamaba por su nombre antiguo) en el visor comercial pude ver la revista, mis amigas la coleccionaban, esto me dio curiosidad, pero igual resistí y no la compré .
Lo que más me llamó la atención fue el título Como combatir el ocio , traía consejos para no quedarse ni un segundo sin hacer algo productivo, consejos prácticos, simples ,peligrosos.
Sentí un primer impulso para comprarla, pero cosa rara en mí, no obré impulsivamente, no llené el cupón de suscripción, a pesar de mi abstención las suscripciones crecieron a un ritmo exagerado, esa exageración que ocupa el lugar que el asombro deja libre a la intolerancia.
De ese grupo salió el primer comando de lucha anti-ocio que se dedicó a atacar de forma violenta a todo aquel que a su muy particular juicio, o estaba haciendo nada , como si se supiera, o no estaba pensando en nada, como si se pudiera.
A mí personalmente me tocó presenciar una masacre en el Parque ELECTRO 1 que antes se llamara Parque Rodó, ahí el comando irrumpió brutalmente y comenzaron a golpear a todo aquel que estuviera sentado, lastimaron a un anciano que en la desesperación sin darse cuenta que se auto-incriminaba., con las fuerzas que tenía gritaba: "déjenme, no estaba haciendo nada".
Una señora pudo salvar de casualidad a su bebe y salir corriendo, cosa que se lo permitieron porque la corrida tenía una razón de ser, la de escapar.
Los termos y mates eran estrellados contra el piso, luego del desastre, el comando se retiró y cómo no había registro de en audio de antiguas marchas de guerra, entonaban la que uno de sus componentes recordaba, es así que se despedían vociferando su distintivo feroz: E, oé, salchicha con puré, E, oé, salchicha con puré.
Luego de esta situación tan absurda como desagradable comencé mis primeros contactos con la RESISTENCIA, que no era más que un grupo de personas escondidas en sótanos juntándose para hacer lo que afuera se denominaba como nada; escuchaban música, se quedaban sentados, escribían, leían un libro-cosa que también es repudiada por este grupo- mirá para los costados y si no ves personas desencajadas gritando E oé, salchicha con puré, seguí leyendo-. vi como simplemente charlaban entre amigos, o alguien se quedaba durante horas mirando un rostro amado .
De uno de esos sótanos salió el lema que nos acompañó, era parte de un poema de alguien que curiosamente en algún momento se dedicó a escribirlos, el poema decía NI A IRSE NI A QUEDARSE; RESISTIR....así es que frente a una redada violenta, las personas decidían entre irse, quedarse o resistir; que es mejor.
En la semioscuridad de mi sótano puedo apreciar la foto de mi madre a la que raptaron hace cinco años cuando estaba jugando al solitario, mi esposo en cambio se fue para formar parte del comando al que el gobierno de la pantalla de control, no logró desactivar, pero se animó a denominarlo como clandestino.
Con estas dos maneras de no estar traté de convivir todo ese tiempo, pero si se hubiese tratado solamente de ausencias, quizás lo podría haber sobrellevado mejor, pero a la pérdida no pude acostumbrarme jamás.
El único entretenimiento que era respetado por este montón de personas enojadas con el no-hacer , era el fútbol ,que es transmitido por los monitores emplazados en cada esquina, nunca falta quienes comentan que antes se tenían que trasladar a lugares llamados estadios para poder ver un gol, si es que goles se convertían en ese partido, claro está
En estos momentos es tanto el miedo que se tiene al encontrarse sin tener nada para hacer, que cada uno tiene su actividad programada cuestión de ocupar cada instante, cada momento, sin resquicio par la sorpresa, como si se pudiera.
El comando se dividió, algunos, al haber casi exterminado el ocio, se dedicaron a sentirse indignados por otras razones, pero están quienes siguen adelante con la empresa de combatir a los que se encuentren ociosos, por eso, de vez en cuando se escucha un resonar de voz en cuello entonando E oe, salchicha con puré, al oír ese grito de guerra las personas comienzan a irse, otras se quedan y estamos los que decidimos resistir...que es mejor.
domingo, noviembre 18, 2012
CASTILLO EN EL AIRE
No
lograba diferenciar bien si se trataba de un deseo o de una
necesidad, pero la idea de construir un castillo de arena lo
perseguía lo cercaba lo incomodaba... lo acosaba.
Comenzó
por la base de la torre mas alta, esa donde las princesas esperan
ser rescatadas.
En
el proceso de construcción de un castillo de arena son de suma
importancia las terminaciones, los detalles y sin duda alguna es lo
que mas tiempo lleva. Es indispensable contar con paciencia .
Por
el momento lo que tenia frente de era un montículo amorfo y volátil.
No
sin asombro, descubrió que tenia una destreza innata en esto de ser
obrero de la playa, aunque a esta altura el paso del tiempo le sumaba
la carga de terminar pronto, terminar antes que que el sol se vaya,
antes que suba la marea.
Fue
pasando la mañana;no paró para comer; ni se dio cuanta de que
irrumpió la tarde, que estaba ahora en su auto empequeñecimiento,
adoptando el diminutivo de “tardecita”.
Y
El castillo sin terminar...
Sera
que esta esperando ver la culminación
de mi trabajo ? - Se preguntó al notar que el sol tardaba en irse.
Notó
que el impedimento mayor que tuvo para poder comenzar fue el miedo
(que hoy usaba una muy creible mascara de certeza) de no poder
culminar con su obra.
- El
tiempo y la marea se parecen mucho- dijo en voz baja
Esa
sospecha fue confirmada con una inmediatez que lo dejó sin reacción,
la marea subía dándose un atracón de arena.
Cuando
pudo reaccionar quiso defender su obra con sus pies arenosos, pero ya
no los reconocía como propios, su cuerpo de arena se arrastraba al
mismo tiempo que se desarmaba.
Las
pocas personas que se encontraban en la playa,cuando iniciaban su
acelerada huida,miraban pero sin darse cuenta de lo que veían, sin
tomar nota de ese hombre de arena que se des-arenaba lejos de la
orilla.
Ya
sea por nervios o necesidad comenzó a pestañear, así fue que sus
ojos de arena se llenaron de su propio cuerpo generando una molestia
tan extrema y insoportable como nunca había sufrido anteriormente.
Descubrió
dentro suyo otro tipo de lucha y resistencia. Se relajó, aflojando
sus músculos arenosos y se dejó llevar por el viento, libre y
desparramado por toda la playa, con la fuerte esperanza de algún día
volver a tener otra oportunidad de ser su propio castillo,estaba con
una certeza nueva,certeza esta,la de preferir ser desprolijamente
llevado por el viento antes que dejarse consumir por el mar .
domingo, abril 08, 2012
LA NOCHE DE UN PERSONAJE
LA NOCHE DE UN PERSONAJE
Relato publicado en BNTB http://brevesnotanbreves.blogspot.com.ar/2012/04/la-noche-de-un-personaje-mario-cesar.html
Hace quince minutos que la estoy mirando, podría decir también que hace media hora o tres cuartos de hora o una hora o media vida, nunca calculo bien el tiempo mientras miro. La duración de una mirada no se mide con un reloj.
Comienzo a pensar en las miradas de las demás personas que están en el lugar, me pregunto si se fijarán en mí y si por mi manera de mirar se habrán dado cuenta de que soy un personaje, sólo un personaje de ficción que mira de forma obcecada a la mujer de la otra mesa que insiste en permanecer de espaldas.
La mesera no deja de sonreírme mientras le pido un cortado, tengo ganas de preguntarle si por un chiste que le contaron esta tarde y recién ahora lo entendió o es parte de su contrato el mostrar sus dientes a la clientela.
Cuando la miro el tiempo va hacia otro lado, se escapa, se retoba, se cierra atrás como equipo que quiere cuidar el resultado.
Vuelve la mesera con su insoportable sonrisa, quizás le paso algo divertidísimo en el viaje desde la barra hasta aquí.
Hace más de quince minutos que estoy mirándola y sigue de espaldas, bebe minuciosamente y seguro que tiene la mirada perdida como recordando o no pudiendo dejar de hacerlo... es posible que haya venido a olvidar, como yo, no es que piense que se pueda olvidar así no más, en realidad vine a recordar bajo protesta.
Norma tenía tantas cosas parecidas a mí y yo encantado con esas coincidencias comencé a rechazar todo lo que hacía o decía sin que yo lo compartiera, le dije bien en la cara que era una egoísta, porque no pensaba solamente en mí...En sus ojos había un presagio, que puede descifrar justo cuando se cumplió.
Norma vivía apurada por llegar —¿a dónde?— tenía mucho miedo a quedarse sola, haciendo todo lo necesario para estarlo, creo que eso fue lo primero que nos unió.
Hace más de media hora que la estoy mirando, veo formarse con su transpiración mares en su cuello; con mis ojos hago fuerza para que se dé vuelta y lo único que consigo es que todos giren sus cabezas y me miren entre sorprendidos y ofuscados mientras ella, ajena, sigue de espaldas y probablemente tratando de olvidar, como yo.
Norma tenía mucho miedo a quedarse sola aunque ese era su lugar de lucha. En sus ojos había un presagio que se cumplió.
Hace más de tres cuartos de hora que la estoy mirando y aprendí de memoria sus movimientos, que los cumple siguiendo un riguroso ciclo, si la música estuviera más baja podría escuchar el sonido de su respiración.
En el esfuerzo por olvidar recuerdo los detalles más nimios que nunca pensé que podía recordar, camperas, gestos, colectivos, caminatas y cada parte de su rostro, surcos, lunares y el recorrido de sus lágrimas cuando repetía situaciones y derrotas como si lo disfrutara.
Hace más de media vida que la estoy mirando y todavía no terminé de inventar su rostro, únicamente la pude imaginar pensando algo terrible y luego ver sus intentos para que eso no suceda en realidad. Miro mi cortado y no tengo ganas de terminarlo, revuelo los miedos que la gobernaban —y seguramente la siguen gobernando— a Norma y no sé la mujer de la otra mesa, que no sé si está dándome la espalda o está de frente a algo que no logro ver...
Entran dos policías y piden documentos, el "por favor" con el que terminan la frase está dicho con el tono menos amable que escuché en mi vida y en todos los libros de ficción donde trabajé.
Les doy mi carnet de "Personaje de ficción literaria" lo miran, le dan vuelta y me lo devuelven. Los personajes no somos bien vistos, hoy en el lugar de estar tratando inútilmente de olvidar tendría que estar trabajando en alguna novela, pero no está nada fácil el conseguir trabajo, tengo un proyecto de tener un papel en una obra sobre un jugador de fútbol que fue vendido a los cinco años a Tanzania y llegó a jugar en la selección de ese país, no creo que sea un éxito pero algo es algo, igual yo no me desespero ni mucho menos busco trabajar en el exterior. Un amigo mío acepto participar en un libro de S. King, pobre no sabe que lo espera una muerte segura.
La mujer parece no tener documentación encima, los policías le dicen que los tiene que acompañar. Sin pensarlo salto de la silla y golpeo a uno de ellos que tambalea pero no cae, el otro intenta sacar su revólver, me tiro sobre él y lo desarmo, el primero me agarra por atrás del pelo y me apunta en la cabeza. Desde esa posición puedo ver como su compañero se lleva a la mujer de espalda a mí. Me pregunté por qué no me arrestaban, con la ilusión de estar en el mismo patrullero y descubrir el presagio que seguramente escondían esos ojos; "a nadie le importan los personajes" —me contestó.
Pago y la mesera se sigue sonriendo, algunos me dijeron que la vida les sonríe (así como la mesera).
Salgo y no sólo no olvidé a Norma, ahora sumo recuerdos que acabo de sembrar...
Hace quince minutos que estoy esperando el colectivo, podría decir que media hora o tres cuartos de hora o media vida, nunca calculo bien el tiempo cuando espero.
Comienzo a pensar en las miradas de las demás personas que están en el lugar, me pregunto si se fijarán en mí y si por mi manera de mirar se habrán dado cuenta de que soy un personaje, sólo un personaje de ficción que mira de forma obcecada a la mujer de la otra mesa que insiste en permanecer de espaldas.
La mesera no deja de sonreírme mientras le pido un cortado, tengo ganas de preguntarle si por un chiste que le contaron esta tarde y recién ahora lo entendió o es parte de su contrato el mostrar sus dientes a la clientela.
Cuando la miro el tiempo va hacia otro lado, se escapa, se retoba, se cierra atrás como equipo que quiere cuidar el resultado.
Vuelve la mesera con su insoportable sonrisa, quizás le paso algo divertidísimo en el viaje desde la barra hasta aquí.
Hace más de quince minutos que estoy mirándola y sigue de espaldas, bebe minuciosamente y seguro que tiene la mirada perdida como recordando o no pudiendo dejar de hacerlo... es posible que haya venido a olvidar, como yo, no es que piense que se pueda olvidar así no más, en realidad vine a recordar bajo protesta.
Norma tenía tantas cosas parecidas a mí y yo encantado con esas coincidencias comencé a rechazar todo lo que hacía o decía sin que yo lo compartiera, le dije bien en la cara que era una egoísta, porque no pensaba solamente en mí...En sus ojos había un presagio, que puede descifrar justo cuando se cumplió.
Norma vivía apurada por llegar —¿a dónde?— tenía mucho miedo a quedarse sola, haciendo todo lo necesario para estarlo, creo que eso fue lo primero que nos unió.
Hace más de media hora que la estoy mirando, veo formarse con su transpiración mares en su cuello; con mis ojos hago fuerza para que se dé vuelta y lo único que consigo es que todos giren sus cabezas y me miren entre sorprendidos y ofuscados mientras ella, ajena, sigue de espaldas y probablemente tratando de olvidar, como yo.
Norma tenía mucho miedo a quedarse sola aunque ese era su lugar de lucha. En sus ojos había un presagio que se cumplió.
Hace más de tres cuartos de hora que la estoy mirando y aprendí de memoria sus movimientos, que los cumple siguiendo un riguroso ciclo, si la música estuviera más baja podría escuchar el sonido de su respiración.
En el esfuerzo por olvidar recuerdo los detalles más nimios que nunca pensé que podía recordar, camperas, gestos, colectivos, caminatas y cada parte de su rostro, surcos, lunares y el recorrido de sus lágrimas cuando repetía situaciones y derrotas como si lo disfrutara.
Hace más de media vida que la estoy mirando y todavía no terminé de inventar su rostro, únicamente la pude imaginar pensando algo terrible y luego ver sus intentos para que eso no suceda en realidad. Miro mi cortado y no tengo ganas de terminarlo, revuelo los miedos que la gobernaban —y seguramente la siguen gobernando— a Norma y no sé la mujer de la otra mesa, que no sé si está dándome la espalda o está de frente a algo que no logro ver...
Entran dos policías y piden documentos, el "por favor" con el que terminan la frase está dicho con el tono menos amable que escuché en mi vida y en todos los libros de ficción donde trabajé.
Les doy mi carnet de "Personaje de ficción literaria" lo miran, le dan vuelta y me lo devuelven. Los personajes no somos bien vistos, hoy en el lugar de estar tratando inútilmente de olvidar tendría que estar trabajando en alguna novela, pero no está nada fácil el conseguir trabajo, tengo un proyecto de tener un papel en una obra sobre un jugador de fútbol que fue vendido a los cinco años a Tanzania y llegó a jugar en la selección de ese país, no creo que sea un éxito pero algo es algo, igual yo no me desespero ni mucho menos busco trabajar en el exterior. Un amigo mío acepto participar en un libro de S. King, pobre no sabe que lo espera una muerte segura.
La mujer parece no tener documentación encima, los policías le dicen que los tiene que acompañar. Sin pensarlo salto de la silla y golpeo a uno de ellos que tambalea pero no cae, el otro intenta sacar su revólver, me tiro sobre él y lo desarmo, el primero me agarra por atrás del pelo y me apunta en la cabeza. Desde esa posición puedo ver como su compañero se lleva a la mujer de espalda a mí. Me pregunté por qué no me arrestaban, con la ilusión de estar en el mismo patrullero y descubrir el presagio que seguramente escondían esos ojos; "a nadie le importan los personajes" —me contestó.
Pago y la mesera se sigue sonriendo, algunos me dijeron que la vida les sonríe (así como la mesera).
Salgo y no sólo no olvidé a Norma, ahora sumo recuerdos que acabo de sembrar...
Hace quince minutos que estoy esperando el colectivo, podría decir que media hora o tres cuartos de hora o media vida, nunca calculo bien el tiempo cuando espero.
miércoles, marzo 14, 2012
Relato mio en Minicuentos por la Identidad II
REPORTAJE
“Si hablamos de recordar, solamente recuerdo sonidos y olores”
Me dijo.
- ¿Qué sonidos?
- Pasos… pasos por la escalera, querían ser sigilosos pero pisaban fuerte, aplastaban los escalones. Después la puerta, se ve que la patearon y cayó contra el piso, en el momento me dio la idea como si se hubiese desmayado.
Gritos, sí; muchos gritos; entraron gritando, gritaban más fuerte que sus pisadas.
- ¿Hubo disparos?
- Sí y te juro que en ese momento sentí olor a sangre y a transpiración, hasta me dieron ganas de vomitar, pero me aguanté.
- ¿Después?
- Parecía que todos los sonidos habían hecho un pacto de silencio, de golpe, nada se escuchó.
- ¿Qué rompió el silencio?
- El llanto de mi hermana. Lloraba como resistiendo. Lloraba más fuerte que las pisadas; las patadas; los gritos; las balas.
- ¿Se la llevaron?
- Si, y no dejo de buscarla. Yo pude salvarme, pero ella era muy chica como para tener miedo y esconderse.
-¿Cómo pensás que está ella ahora?
-Y me la imagino como una bebé, todavía sin saber ni su nombre
-Gracias.
link del relato en la pagina cuentosymas
http://www.cuentosymas.com.ar/blog/?p=9735
“Si hablamos de recordar, solamente recuerdo sonidos y olores”
Me dijo.
- ¿Qué sonidos?
- Pasos… pasos por la escalera, querían ser sigilosos pero pisaban fuerte, aplastaban los escalones. Después la puerta, se ve que la patearon y cayó contra el piso, en el momento me dio la idea como si se hubiese desmayado.
Gritos, sí; muchos gritos; entraron gritando, gritaban más fuerte que sus pisadas.
- ¿Hubo disparos?
- Sí y te juro que en ese momento sentí olor a sangre y a transpiración, hasta me dieron ganas de vomitar, pero me aguanté.
- ¿Después?
- Parecía que todos los sonidos habían hecho un pacto de silencio, de golpe, nada se escuchó.
- ¿Qué rompió el silencio?
- El llanto de mi hermana. Lloraba como resistiendo. Lloraba más fuerte que las pisadas; las patadas; los gritos; las balas.
- ¿Se la llevaron?
- Si, y no dejo de buscarla. Yo pude salvarme, pero ella era muy chica como para tener miedo y esconderse.
-¿Cómo pensás que está ella ahora?
-Y me la imagino como una bebé, todavía sin saber ni su nombre
-Gracias.
link del relato en la pagina cuentosymas
http://www.cuentosymas.com.ar/blog/?p=9735
sábado, febrero 18, 2012
EL AMOR DE DYLAN
A
nadie en el pueblo le pareció extraño que Dylan se enamorara de
una notebook .
No
hubo quien dijera algo cuando se fueron a vivir juntos.
Ningún
comentario mereció el hecho de que se casaran solamente por civil.
Les
regalaron una batería de cocina de 12 piezas con 6 ollas de acero
inoxidable para la feliz pareja,a Dylan una batería Drum-Fire de 5
piezas porque le gustaba el rock y a la flamante esposa le regalaron
una batería de 8 celdas con una duración de 3 horas aún usando
WIFI.
Mucha
suerte!!!
Que
la pasen bien!!!
Ojo
con lo que hacen, ehh
Y
muchas y cosas más, les
dijeron antes de su partida hacia la luna de miel
Pero,
eso sí, en el pueblo ,nunca le perdonaron a Dylan que la cambiara
por otra notebook, varios modelos más joven
martes, enero 31, 2012
EL MAGO CAPRIA
"Cuenta la historia de un mago/ Que un día en su bosque encantado lloró/ Porque a pesar de su magia/
No había podido encontrar el amor" El Hada y el Mago. (Rata Blanca)
No había podido encontrar el amor" El Hada y el Mago. (Rata Blanca)
EL
MAGO CAPRIA
La imagen que se
acerca despacio es la de una princesa caminando sola y triste por el
bosque, desorientada y desanimada, tropezándose con cada rama,su
único recuerdo es lo que le decía su madre ”nena sos un accidente
a punto de suceder”;y siempre,sin falta, sucedía.
Salió a caminar
para olvidar y como muchos de nuestros propósitos y proyectos, la
parte más penosa es cuando se concretan en realidad, y así fue, la
princesa de ojos tristes se olvidó realmente de todo, su nombre,
dónde quedaba el castillo en el que vivía, cómo había salido el
clásico del domingo pasado y cuál era la situación que quería
olvidar.
Vemos no muy lejos
de ese lugar pero unos años antes, a un joven sin casa donde estar
ni familia, para quien el sentido de su vida pasaba por el hecho de
aprender magia , y para lograr su propósito se dirigió al Normal
10, el portero de la escuela detuvo su rauda carrera hacia las aulas
y con un gesto adusto, seco, le mostró la multitud de aspirantes que
se agolpaba en la puerta, entonces el portero tuvo que manejar la
situación demostrando que esta no era una escuela más, mirando a
cada uno a los ojos y señalándolos con vos firme pero no agresiva
se impuso y dijo las palabras mágicas: “vo si, vo no. “
Los que quedaron
afuera pasaron por una breve prueba escrita, Capria; el joven de
nuestra historia; fue el primero en terminar, por lo tanto el primero
en ser corregido y el primero en ser reprobado.
A continuación
un fragmento de la prueba con las respuestas de Capria con sus
respuestas:
1 P: La
complejidad del universo y lo terrible de los actos humanos, a qué
nos lleva?
R: al
optimismo
2 P: ¿Se puede
obtener todo en la vida?
R: Si, desde
ya,
P: ¿Porqué
quiere aprender magia ?
R: Para animar
fiestas infantiles
La muchacha
,volvemos a ella y con ella a la actualidad ,continuaba con su
confusión , caminando en círculos, alrededor de un árbol .
Fueron muchos los
meses, y las pruebas en las que Capria falló, seguía sin poder
entrar al normal 10, acampó en la calle y miraba con la ñata
contra el muro, ya que se dio la nariz contra el muro invisible que
rodea al campo de deportes de la escuela.
Miraba
como entrenaba el equipo de fútbol porque se acercaba un torneo
Inter- Escuelas de magia, en uno de esos días de pasiva expectación
la pelota cruza allende el muro y cuando está a punto de tocar el
suelo, Capria le arma una cuna con su pie izquierdo y luego comienza
a hacer jueguito, esto durante varios minutos frente al asombro de
los futuros magos; viendo la situación el gran maestro calculó cada
una de las palabras que iba a decir hasta que le preguntó :
-Cómo
te llamás píbe?
-Capria
y quiero ser mago – le contestó mientras le da de bolea con la
pierna izquierda y la pelota se eleva por encima del muro y luego
lentamente se posaba en el suelo con una caída muy suave y cuidada
como desmayo histérico
-Y mirá , al
menos tenés una zurda mágica, entrá nomás
El equipo jugaba
un campeonato y hacía tres años seguidos que terminaba segundo
detrás de Harry Potter college.
De esta manera
pudo cumplir su sueño de entrar a la escuela de Magia "Normal 10".
El tiempo
empecinado en no asentarse en ningún lugar, siguió pasando y en un
momento de ese paso ininterrumpido , el gran maestro llamó a Capria,
en esos años el equipo de fútbol no salió campeón y el joven de
nuestra historia no lograba realizar un conjuro como la gente.
El gran maestro
estuvo intentando ya de varias forma deshacerse del aprendiz con una
moneda en su mano que por más lento que la cerrara ,el aspirante a
mago nunca la podía agarrar, así que esta vez se sentó frente de
el ,extendió los puños cerrados y le dijo,
-si adivinás en
qué mano está la moneda, quiere decir que ya estás listo para
enfrentar el mundo y convertirte en un mago de tierras lejanas, lo
más lejanas posible .
Capria eligió
una, no importa cuál ya que el maestro tenía una moneda en cada
mano.
Estamos en la
actualidad ,y vemos a la princesa de ojos tristes y olvido total
,dar vueltas en círculos alrededor de un árbol, mientras de sus
ojos se fugaban lágrimas, cuando Capria la encontró no pudo
resistir esa imagen.
- Siempre me pone
triste ver a una mujer llorar – dijo y el árbol cayó, no quería
que pasara eso, pero resultó bien, ya que pudo llamar la atención
de la muchacha.
Capria juntó del
bosque los elementos necesarios, los revolvió mientras pronunciaba
las palabras mágicas y de esta manera buscó realizar un hechizo
para que la princesa dejara de llorar, hubo humo y luego en su mano
apareció un pañuelo, si bien no buscaba ese resultado, fue útil.
-Gracias igual-
dijo la princesa mientras se sonaba la nariz con el pañuelo mágico.
Intentó que
apareciera una alianza con su varita, pero lo que logró fue una
fuerza política que se le quebró en las manos.
Intentó hacer
aparecer un perro que con su olfato los guíe hasta el castillo de la
muchacha, pero le salió un jugador de fútbol que le pegó una
patada en la rodilla y se fue gritando
-no lo toqué ,fui
a la pelota...
Pasadas las horas
afinó la puntería; y eso que no era goleador; tomó hojas del árbol
caído, realizó ,luego de varios y fallidos intentos, un hechizo por
el cual él también se olvidó de todo lo anterior, si bien no era
ese el efecto buscado... el efecto buscado ya era un olvido.
Luego, sin
recordar que era un pésimo mago se fue a un viaje por el tiempo
mágico que no dura igual que el tiempo real, no sabría decir en
cuanto es la diferencia, pero quedémonos con saber que no duran lo
mismo un lunes de magia que el lunes que pasó.
Luego de horas
reales, regresó, fatigado y andrajoso diciendo que había buscado la
flor de inigualable belleza en la cima de las montañas más altas,
en lo valles más hermosos, en el océano , en la cancha de Nueva
Chicago y en cada rincón de este universo hasta que por fin la
halló, y le extendió un paquete envuelto para regalo, ella comenzó
a abrirlo y con el trascurrir de los minutos, él, sin perder el tono
romántico y aún dando muestras del cansancio físico le dijo,
mientras le quitaba de sus manos el regalo:
-dejá, dejá que
lo abro yo.
Pasados otros
varios minutos cuando entre los dos pudieron abrir el paquete,
apareció frente a los ojos de la princesa, una cajita que al abrirla
se apreciaba un espejo que reflejaba su rostro con ojos tristes
-ahí está la
flor inigualable en belleza- dijo el
Se hizo de noche ,
decidieron descansar debajo de unos árboles, y promediando la
tardecita del otro día, cuando ella entendió lo que El mago le
quiso decir con lo del espejito, ahí nomás, se enamoró.
En un acto no
necesariamente guiado por la magia pero si hijo de la fe,comenzaron a
andar su camino ,sin saber todavía, si lo harían rumbo hacia el
hogar que él nunca tuvo ,o hacia el castillo del que ella no
recordaba su ubicación.
Pero igual fueron
felices, por lo menos hasta que tuvimos noticias.
martes, julio 26, 2011
Cuento publicado en el Homenaje a Fontanarrosa que realiza cuentosymas.com.ar
Accidente espacial
Primero el golpe, el impacto contra la superficie de Marte, luego el calor de las llamas.
La nave incendiándose, Walter sentía un penetrante dolor en su cara y sus ojos eran como dos nubes con las que no podía ver con claridad.
Se sentían asustados y se presumían solos.
- No tan solos – señaló a los que se acercaban amenazantes-
- ¿Qué son? Preguntó Walter forzando la vista.
- No sé, son un algo.
Enzo dirigió la mirada hacia la nave casi destruida, luego la desvió hacia su compañero que trastabillante intenta caminar hasta quienes se acercaban.
- Somossss amiiiigosssss
- Veniiimoos en sooon de pazzz-, hablaban deletreando, por alguna razón se suele pensar que si no conocemos cómo habla la otra persona, si alargamos las sílabas, de esta manera sí nos hacemos comprender.
Como respuesta el líder disparó dando en la rodilla de Walter.
- Veniiimossss deee laaa Tierraa-, pudo decir, aún herido.
- ¿Planeta Tierra?-, preguntó el líder.
- Si-, contestó Walter, sin deletrear.
- Oh, Tierra… Maradona-, dijo el líder.
Les perdonaron la vida aunque quedaron prisioneros y cada noche deben contar alguna genialidad del 10, sin inventar ni repetir.
En eso deben andar por estas horas, narrando jugadas, goles, tacos y hasta derrotas para poder estirar sus vidas, un día más, una gambeta más.
Primero el golpe, el impacto contra la superficie de Marte, luego el calor de las llamas.
La nave incendiándose, Walter sentía un penetrante dolor en su cara y sus ojos eran como dos nubes con las que no podía ver con claridad.
Se sentían asustados y se presumían solos.
- No tan solos – señaló a los que se acercaban amenazantes-
- ¿Qué son? Preguntó Walter forzando la vista.
- No sé, son un algo.
Enzo dirigió la mirada hacia la nave casi destruida, luego la desvió hacia su compañero que trastabillante intenta caminar hasta quienes se acercaban.
- Somossss amiiiigosssss
- Veniiimoos en sooon de pazzz-, hablaban deletreando, por alguna razón se suele pensar que si no conocemos cómo habla la otra persona, si alargamos las sílabas, de esta manera sí nos hacemos comprender.
Como respuesta el líder disparó dando en la rodilla de Walter.
- Veniiimossss deee laaa Tierraa-, pudo decir, aún herido.
- ¿Planeta Tierra?-, preguntó el líder.
- Si-, contestó Walter, sin deletrear.
- Oh, Tierra… Maradona-, dijo el líder.
Les perdonaron la vida aunque quedaron prisioneros y cada noche deben contar alguna genialidad del 10, sin inventar ni repetir.
En eso deben andar por estas horas, narrando jugadas, goles, tacos y hasta derrotas para poder estirar sus vidas, un día más, una gambeta más.
lunes, junio 27, 2011
Audio de "Los Robadores"
En la página Esfera Cultural ,de España, Publicaron el texto y una grabación de audio(en español gallego) de mi relato "Los robadores"
http://programalaesfera.blogspot.com/2011/06/los-robadores.html
http://programalaesfera.blogspot.com/2011/06/los-robadores.html
sábado, noviembre 06, 2010
Barrilete Cósmico
Seguir con la mirada el recorrido descendente y parsimonioso de las gotas de lluvia en la ventana te aleja por momentos de esa inseparable sensación de soledad.
Vas recorriendo la habitación con paso distraído sin poder evitar que los pensamientos se multipliquen, cercándote, sitiándote y luego invadiéndote, se que quisieras llorar pero sin que tus padres te vean, para no preocuparlos ya que si por vos fuera le evitarías todos los sufrimientos como ellos tratan, sin éxito, de hacerlos con vos .
Tu mirada se fija en tu cama y ves tu mochila abierta con los útiles y los cuadernos desparramados….¿ tenés mucha tarea? .
Te imaginás haciendo los deberes, te imaginás siendo felicitado y abanderado y en esa escolar imaginación ves a tus padres orgullosos, tanto que podrías llorar delante de ellos y creerían que es por la emoción.
Tu paso distraído se vuelve retraído y mientras tocas los muebles pensás porqué la mesa se llama así, podría haberse llamado auto y el auto árbol, el árbol cristal y el cristal sol y el sol mirada ,la luna queso, las manos estrellas y los ojos mariposas…le cambias el nombre a cada uno de los objetos de tu pieza: la cama, abrazo; la puerta, abismo; las cortinas, torbellino; a la silla donde estas sentado esperando que en quince puntuales minutos tu mama venga a buscarte, si no se te ocurre otro nombre, silla se seguirá llamando.
Vas cerrando los ojos y al nombrar silla ves silla que comienza a volar con respaldo y sin alas, garabatea en el aire dibujando tu rostro sorprendido, levanta bien pero bien alto sus patas de silla imaginada, silla volátil y va recogiendo todas las cosas que ya a tu edad fuiste perdiendo, te acerca un semáforo que dentro de tus ojos cerrados no saben a quién dar paso, recoge las llaves de tu casa, aunque ya no sirven porque se mudaron, recoge varios muñecos, incluso algunos que no recordás el haberlos tenido, esquiva broncas y sueños que nunca quisiste recordar...
La silla planea dentro de una habitación muy parecida a la tuya y no te diste cuenta en que momento la inventaste, en la pared ves un cuadro que no sabés de que se trata pero seguro, seguro que está sin terminar; dijiste y abriste los ojos viendo de frente otra silla, esta no vuela, solo camina.
Alcanzas a ver pequeña grieta en pared, ves un florero, una mesa y ventana que aunque llueve, igual está abierta.
Un ruido te sobresalta, la silla chocó en el aire con un globo que desorientado buscaba la dirección del cumpleaños al que estaba invitado.
Al darte vuelta viste salir el primero con bastante dificultad, al segundo le costó un poco menos te quedaste estático contrastando con la destreza y rapidez con la que iban saliendo, pronto la habitación quedó repleta de miedos que emergían de la casi imperceptible grieta, pensaste en salir corriendo y simplemente caminaste, pero al hacerlo te tropezás con un miedo, le gritas, te zamarrea y te comienza a perseguir alrededor de la mesa, pasás por debajo y le tirás con el florero que al caer se rompe en miles de pétalos, dos de los miedos te agarran de los brazos, los empujas con una fuerza que no creías tener....logras una gran corrida, pero igual un miedo te intercepta y te saca a bailar, así estuvieron inventando pasos de baile, te balanceas ahora en un columpio hecho de miedos y flores, los abrazás y jugás al básquet con un planeta salido del dibujo de una sábana que ya no tenés en uso.
Armas una pelota de fútbol con las partes sueltas de los muñecos rotos, agarrando el balón en la media cancha, un miedo desconocido con un leve quiebre de cintura quedó desairado, te sale al encuentro otro que hace poco conocés, al inclinarte hacia el medio y salir por la derecha, queda eliminado, sentís un poco de cansancio pero en lugar de frenar, acelerás de golpe y en tu carrera dejás atrás a dos miedos que si bien eran diferentes, no podrías identificar cuál es cuál.
Entrando al área te inclinás un poco hacia la derecha y el miedo más cercano no logra alcanzarte, enfrentás al arquero de los miedos y amagando a rematar lo dejas desparramado y con la punta del pie definís al lado del palo entrando la pelota mansita y obediente .
Salís corriendo gritando el gol, tus juguetes festejan como locos y gritan: "barrilete cósmico ¿de que planeta viniste? , para dejar atrás tanto miedo" te abrazan,te felicitan, todos menos el arquero que sigue desparramado en el piso.
Los miedos se van metiendo ya cansados en la grieta, pequeña grieta en pared, el último te dijo algo al oído que no lograste oír....
Te llama tu mamá.
-ya vaaaa,en un rato -le decís, simplemente para hacerla esperar.
jueves, noviembre 04, 2010
LOS ROBADORES (Relato)
La primera vez que entraron en casa nos asustamos mucho. Mi papá no se movió de su lugar en ningún momento, parecía que no respiraba; mi mamá gritaba cosas que nadie de los presentes se tomó el trabajo de entender, mientras nos abrazaba —muy fuerte— a mi hermana y a mí, como si nos fuera a asfixiar.
Ellos hacían todos sus movimientos de forma maquinal, como siguiendo paso a paso una coreografía; mi papá no salía de su insoportable quietud, y mi mamá, en un intento desesperado por escapar, corrió hacia la puerta, pero le fue imposible abrirla: ya no era la nuestra.
La segunda vez que entraron se hizo de noche en ese instante. Saltaron la verja, se metieron por la puerta, que estaba mal cerrada y volvieron a hacer sus movimientos maquinales, manipulando las armas; una bolsa vacía y otra llena. Robaron el televisor a color y pusieron otro falso en su lugar, hicieron lo mismo con el equipo de música, el microondas y los cuadros de paisajes que tapaban manchas de humedad en la pared; cuando ellos se fueron la noche siguió.
La tercera vez que entraron nos habíamos mudado de casa pero nos encontraron igual. Estábamos solos, mi mamá ya se había ido y mi papá tardaba en llegar; ellos entraron sin esfuerzo y con sus dos bolsas robaron cada uno de los artefactos del hogar y los muebles, y pusieron otros falsos en su lugar, sin mirarnos. Siguieron robando, un florero, expresiones de fotos familiares y hasta pósters de la habitación de mi hermana, que abría la boca como si estuviera por decir algo y se balanceaba de atrás para adelante como presagiando una caída.
La cuarta vez que entraron los maté.
Mi mamá viene a verme seguido y me cuenta mentiras sobre su vida, continúa diciendo frases incomprensibles aunque ya no me puede abrazar —muy fuerte— como si me fuera a proteger.
Mi padre está tranquilo en casa, a salvo de sobresaltos, ya sin nada verdadero que le puedan robar. Mi hermana a veces emite algún sonido, pero de su boca nunca sale palabra, mientras balancea el cuerpo de atrás para adelante, estando siempre, a punto de caer.
Ellos hacían todos sus movimientos de forma maquinal, como siguiendo paso a paso una coreografía; mi papá no salía de su insoportable quietud, y mi mamá, en un intento desesperado por escapar, corrió hacia la puerta, pero le fue imposible abrirla: ya no era la nuestra.
La segunda vez que entraron se hizo de noche en ese instante. Saltaron la verja, se metieron por la puerta, que estaba mal cerrada y volvieron a hacer sus movimientos maquinales, manipulando las armas; una bolsa vacía y otra llena. Robaron el televisor a color y pusieron otro falso en su lugar, hicieron lo mismo con el equipo de música, el microondas y los cuadros de paisajes que tapaban manchas de humedad en la pared; cuando ellos se fueron la noche siguió.
La tercera vez que entraron nos habíamos mudado de casa pero nos encontraron igual. Estábamos solos, mi mamá ya se había ido y mi papá tardaba en llegar; ellos entraron sin esfuerzo y con sus dos bolsas robaron cada uno de los artefactos del hogar y los muebles, y pusieron otros falsos en su lugar, sin mirarnos. Siguieron robando, un florero, expresiones de fotos familiares y hasta pósters de la habitación de mi hermana, que abría la boca como si estuviera por decir algo y se balanceaba de atrás para adelante como presagiando una caída.
La cuarta vez que entraron los maté.
Mi mamá viene a verme seguido y me cuenta mentiras sobre su vida, continúa diciendo frases incomprensibles aunque ya no me puede abrazar —muy fuerte— como si me fuera a proteger.
Mi padre está tranquilo en casa, a salvo de sobresaltos, ya sin nada verdadero que le puedan robar. Mi hermana a veces emite algún sonido, pero de su boca nunca sale palabra, mientras balancea el cuerpo de atrás para adelante, estando siempre, a punto de caer.
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